Magia…

0
49

MAGIA

Podrías empezar por abrazar tu magia, esa que solo habita en ti, única e irrepetible. Podrías empezar a aceptar que esa magia no puede cambiar tu vida drásticamente ni manifestar tus sueños en un pestañeo. Pero sí podrías comenzar a aceptar que aquello que consideraste una casualidad fue una manifestación suprema de un deseo, Tu deseo.

Que aquello que recibes como bendiciones son los polvos mágicos de tus más elevados pensamientos echados al universo, y éste con su más humilde amor puso a las hadas, los guías, los duendes y a los ángeles a bailar tu canción favorita dibujando la sutil y sincrónica alegría de un regalo que no creíste merecer, pero que Tu mismo te has dado.

Empieza a reconocer la magia y ver todo lo que con ella hasta hoy te has regalado. Una varita que se sacude sobre ti dibujando las estrellas para que al fin te sientas coronado. Ser el rey, la reina de tu mundo, de todo aquello que ves que no es tuyo y eres tú, y ser en todo eso soberano.

Abraza la magia de un corazón que se transforma cuando lo que ves, así sea lo mismo que siempre has visto, empiece a tener el brillo de tu compasión, el color de tu empatía, los ornamentos y abalorios de un espejo reflejando aquello que solo Tu puedes ver porque solo Tú te puedes reencontrar en ese brillo.

Reflejo de tu ser. Ser supremo que con la chispa divina de un amor indefinido ha esperado tus pasos, éstos pasos. Que te ha mostrado la magia irrefutable de todo lo que ante ti, con amor, dolor, alegría, sorpresa y gracia, se ha manifestado.

Podrías comenzar a despertar y ser consciente de esa magia al fin para que en ti y desde ti, empieces a crear desde un corazón anhelante de expansión, o lo que algunos llaman arte, lo que nunca se ha creado.

Hector Ramallo

COMPARTIR