Bienvenido Virgo …

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BIENVENIDO VIRGO – Desde la Astrología Arquetipal
El Arquetipo del Huérfano –

El segundo signo de tierra de modalidad mutable. La persona que separa la paja del trigo, entregada al servicio, al detalle, a hacer de la rutina un acto de estable conexión con su interior, sumamente meticuloso en separar lo útil de lo inútil, lo que sirve de lo que no sirve, lo sano de lo insano, completamente conectado a la realidad y a lo concreto, a las rutinas y a lo cotidiano, crítico escrupuloso de la realidad con una mirada siempre profunda de los hechos.

Aquí es donde depuramos el ego construido en la casa 5 con la energía de Leo. En su parte más progresiva, la energía de Virgo debe apuntar a purificar el Ser, o sea, a la integración y completud de la propia individualidad. Por ello también es representado con el símbolo de la Virgen con una espiga de trigo, la mujer pura y que ofrece alimento. Hay que tener en cuenta que Virgen quiere decir Completa, por eso también está asociada esta energía al mito de Perséfone, quien en el mito es raptada por Hades, el Dios de la profundidades. Persefone hace un pasaje muy profundo que va de un estado de inocencia, de ser una doncella en donde todo le es dado (Tauro) en relación con su madre Deméter o Ceres, para los romanos. Ceres es un asteroide al que también le podemos atribuir la regencia de Virgo por su característica de Diosa dedicada al cultivo, a la nutrición, a la agricultura, al trabajo del hombre en relación con la naturaleza.

Por otro lado Perséfone debe asumir su nuevo papel en el reino del inframundo. Para ello logra una gran transformación entre su estado de inocencia hacia un estado de total madurez, una madurez temprana en algunos casos, y si bien en el mito vive un tiempo con su madre y otro en el Hades (de allí surge el ciclo de las estaciones en la mitología griega), los nacidos bajo este signo pueden sentir esa tensión entre las ataduras del amor y su propia libertad, entre la responsabilidad y el disfrute. El meticuloso trabajo interior que propone esta energía no solo debe ser algo individual, sino que desde allí debe surgir el acto de servicio que caracteriza a Virgo en la participación con su entorno.

Igualmente la tensión puede darse porque si bien la introversión puede ser algo muy natural para este signo, no debe ser natural vivir esa introversión como una crisis. El “rapto” de Perséfone a los “infiernos” es como puede vivir este signo el ir a sus propias profundidades. En este primer contacto con las “sombras” (el contacto mas profundo se da en Escorpio) pueden surgir crisis catárticas que son absolutamente necesarias ya que ayudan, sin duda, a contar con una conciencia mas constituida. En el reconocimiento de esa depuración está el trabajo constante que siempre tiene un propósito transformador, hay algo que debe morir para el ego, y reconocer que igualmente hay siempre algo con que trabajar (tanto interna como externamente) para que lo nuevo renazca.

Súper críticos, detallistas, buscadores de la perfección. Todo ello siempre desde un acto de servicio o de sacrificio. Es aquí en donde hay que establecer y reconocer los limites para no caer en la victimización o en una actitud de mártir. Pueden dejar demasiado de lado sus propios intereses por ponerse al constante servicio de los demás, o adaptarse a las circunstancias aunque estas no sean las más deseables, mérito, virtud o pecado según como experimente o desarrolle estas cualidades.

La meticulosidad y el excesivo raciocinio los hace parecer insensibles o poco conectados con sus sentimientos y sus vínculos. La forma en que demuestra su amor, es precisamente poniendo verdadero amor en sus actos, haciéndole la vida más cómoda, practica y fácil a las personas que ama a través del hacer para con los demás.

El arquetipo del Huérfano aquí se manifiesta porque la figura del padre, por diversas razones, pudo sentirse como ausente, con lo cual surge la sensación de que debe siempre “valerse de sí mismo” para sobrevivir, para concretar logros o para hacerse camino en la vida. Siente que debe “trabajar duro” y encontrar su propio lugar. Este arquetipo negativamente se puede expresar como el “desvalido”, donde la vida se vuelve totalmente injusta, donde la realidad o el mundo nunca es un lugar seguro y justo para vivir, con lo cual es una manera paralizante y a la vez un resguardo inconsciente para no ir a las profundidades que le den las fuerzas de una transformación necesarias.

Estar en contacto permanente con sus propias heridas los puede poner negativamente híper realistas, sumamente pesimistas y desconfiados de la vida. Están tan conectados al cuerpo y lo material que también hay una observación meticulosa de su salud, con lo cual también pueden parecer algo hipocondríacos, pero es simplemente el hecho de que saben y reconocen cualquier síntoma corporal como una señal para purificar algún ámbito de su vida. Bien trabajada y observada esta cualidad de ver sus profundidades y sus heridas, los hace grandes sanadores, empáticos y profundos. Médicos, psicólogos, terapeutas, son tareas que pueden desarrollar con mucha gracia por la naturalidad de sus talentos, como así también la contabilidad, procesar textos, escribir, o todo lo que los lleve a ser prácticos, como secretarios, empleados administrativos, o algún oficio que requiera una mente meticulosa y organizativa. Grandes trabajadores de la técnica de cualquier oficio, pueden ser grandes artesanos o grandes artistas si conectan con la inspiración que le propone su signo opuesto: Piscis.

El planeta que lo rige es Mercurio, y aquí Hermes toma una cualidad más profunda que en Géminis, Mercurio se puede poner sumamente analítico. En su estado más elevado Mercurio es el Psicopompo, aquel que tiene la capacidad de guiar a las almas al inframundo, el que conoce los intrincados caminos del submundo, el que puede sacarnos también de los intrincados laberintos mentales y que en su mala fase, es el que los construye. El trabajo aquí es salirnos de estas estructuras fijas asumiendo un poco de su signo opuesto que es Piscis, y así entregarse a algo mayor, mas instintivo o permitir y confiar que el inconsciente hace su trabajo. Esto es lo que permite que fluya esta energía virginiana mas naturalmente dejando un poco de lado el excesivo uso de la razón, usando la empatía no solo con los demás, sino consigo mismo para lograr una visión integradora mas allá de lo que vé.

Hector Ramallo – Astrólogo Arquetipal

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